Asma en adultos
Una enfermedad que puede controlarse.
El asma es una enfermedad crónica de las vías respiratorias que puede afectar la calidad de vida cuando no se diagnostica y trata de manera adecuada.
Una enfermedad respiratoria que puede controlarse
El asma es una enfermedad crónica de las vías respiratorias que provoca inflamación y estrechamiento de los bronquios, dificultando el paso del aire hacia los pulmones.
Aunque muchas personas la asocian con la infancia, el asma puede aparecer o persistir durante la edad adulta y afectar significativamente la calidad de vida cuando no se diagnostica y trata de manera adecuada.
Permiten mantener la enfermedad bajo control y reducir su impacto en la vida cotidiana.
Identificar los cambios en la respiración
Los síntomas del asma pueden presentarse de forma intermitente y variar en intensidad. Reconocerlos permite buscar atención médica y favorecer un adecuado control de la enfermedad.
Síntomas frecuentes
- Tos persistente
- Sensación de falta de aire
- Silbidos en el pecho
- Opresión torácica
Factores que pueden desencadenarlos
- Infecciones respiratorias
- Alérgenos
- Humo
- Cambios de temperatura
- Contaminación ambiental
Los síntomas pueden empeorar durante la noche o con el ejercicio. Su frecuencia e intensidad deben ser valoradas por un profesional de la salud.
Mantener el asma bajo control
Actualmente, el asma no tiene una cura definitiva, pero sí cuenta con tratamientos altamente efectivos que permiten mantener la enfermedad bajo control.
El objetivo no es solo aliviar los síntomas, sino prevenir las crisis, reducir el riesgo de hospitalizaciones y preservar la función pulmonar a largo plazo.
Reducir la aparición y la intensidad de las exacerbaciones.
Favorecer un mejor control de la enfermedad y disminuir las complicaciones.
Proteger la salud respiratoria a largo plazo.
El seguimiento médico permite valorar el control de la enfermedad y realizar los ajustes necesarios.
Sentirse bien no significa dejar de controlarse
Un seguimiento médico periódico es fundamental, incluso cuando el paciente se siente bien. Durante los controles, el especialista evalúa el grado de control del asma y revisa diferentes aspectos que pueden influir en el manejo de la enfermedad.
- Evaluar el grado de control del asma.
- Revisar la técnica de uso de los inhaladores.
- Identificar factores que puedan dificultar el manejo de la enfermedad.
- Ajustar el tratamiento según las necesidades individuales.
En muchos casos, las pruebas de función pulmonar permiten valorar objetivamente la respuesta al tratamiento y detectar cambios antes de que aparezcan síntomas importantes.
El seguimiento permite identificar cambios en la enfermedad y realizar oportunamente los ajustes necesarios en el tratamiento.
El asma no tiene por qué limitar su vida
Con un diagnóstico oportuno, un tratamiento personalizado y un seguimiento continuo, la mayoría de las personas con asma pueden llevar una vida activa y disfrutar de sus actividades cotidianas con normalidad.
Mantener sus actividades habituales con un adecuado control de la enfermedad.
La actividad física puede formar parte de una vida activa cuando el asma está controlada.
Un manejo adecuado permite reducir el impacto de la enfermedad en la vida diaria.
El seguimiento continuo ayuda a mantener el control y preservar la función pulmonar.
Si presenta síntomas respiratorios frecuentes o ha sido diagnosticado con asma, consulte con su especialista. Un adecuado control de la enfermedad es la mejor herramienta para proteger su salud respiratoria y mejorar su calidad de vida.
Si tiene síntomas de asma, consulte a un especialista
Si presenta síntomas respiratorios frecuentes o ha sido diagnosticado con asma, un adecuado seguimiento médico puede ayudarle a mantener la enfermedad bajo control y proteger su salud respiratoria.
Consulte con un especialista para evaluar sus síntomas y el estado de control de la enfermedad.
Cuando sea necesario, el especialista podrá indicar pruebas de función pulmonar como la espirometría.
Reciba una valoración médica y el seguimiento que necesita para el control de su salud respiratoria.
Controlar el asma es proteger su calidad de vida
El adecuado control de la enfermedad permite reducir las crisis, preservar la función pulmonar y mantener una vida activa. El seguimiento médico es una parte fundamental de este proceso.
Si presenta síntomas respiratorios frecuentes o ha sido diagnosticado con asma, consulte con un profesional de salud para recibir la orientación adecuada.
Atención especializada para el cuidado de su salud respiratoria.
Cuide su salud respiratoria con atención especializada
Si presenta síntomas respiratorios frecuentes o ha sido diagnosticado con asma, solicite una valoración médica. Un diagnóstico oportuno, un tratamiento personalizado y un seguimiento continuo pueden ayudar a mantener la enfermedad bajo control.
Reciba orientación médica de acuerdo con sus necesidades individuales.
Si ya tiene un diagnóstico de asma, no suspenda su tratamiento sin orientación médica.